GAME OVA | Crónica del concierto Lil Supa, Dano, Elio Toffana y N-Wise Allah en Madrid

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Crónica del concierto que ofrecieron el venezolano Lil Supa, Dano, Elio Toffana y N-Wise Allah el pasado 18 de Octubre en Madrid. El sonido underground a ambos lados del charco. Por Carlos  González Cañas.

El concierto de la noche del pasado jueves en Madrid, que juntó a cuatro de las personas que más han trabajado por el Hip Hop en los últimos años, será de esos que no se olvidan fácilmente. Fueron muchas las sensaciones que se condensaron en el cuerpo durante las más de dos horas que duró el evento. Antes de entrar en la sala, esperando en la cola, ya se intuía que esa gente que esperaba para entrar a Nazca (sala usada habitualmente como discoteca) no estaba allí para bailar las nuevas canciones de moda. No era difícil diferenciar la característica estética de los asistentes, que tanto llamaba la atención en una zona asociada más a camisas y naúticos. Nada de eso cambió en el escenario, vestimentas bien cuidadas en los cuatro artistas, como acostumbran a lucir en sus videoclips. Sin ir más lejos, ya lo menciona Supa en su colaboración con Dano: “Vestidos cómo elitistas, con caimanes y caballos”, y así fue.

La actuación estuvo dividida en dos partes bien visibles. Primero fueron saliendo de uno en uno repasando algunos de sus clásicos individuales, y después salieron todos juntos para cantar las esperadas colaboraciones que habían ido cocinando en estos últimos años.

«Vestidos cómo elitistas, con caimanes y caballos» 

El primero en aparecer fue Elio Toffana, que hizo un buen repaso de su trayectoria. Cayeron temas tanto de su último trabajo, Espíritu de nuestro tiempo, como de la maqueta de 2006 Jóvenes bajo presión. Además incluyó algún inédito como Caballito de mar y algún que otro clásico de Acqua Toffana. Para los que no habíamos visto a Elio antes en directo, nos sorprendió que con él, mientras rapeaba, había tres chicas bailando en el escenario, lo cual quizá podía desvirtuar o confundir el mensaje que reventaba los altavoces al mismo tiempo. Discutible.

Fotografía de @Stepz97

Tras él, Lou Fresco dio buena muestra del sonido de su reciente trabajo, Serio, aunque también quitó el polvo a míticos como Mista Uanteik. Después N-Wise hizo lo propio con su Casino Chips, pasando también por temas de su 5% como Marlon Brando rap y sin olvidar clásicos de la cultura como Mis 90’s. Finalmente Dano salió como si de un animador se tratase, con una vivacidad apabullante capaz de contagiar a cualquiera. Su actuación varió entre el boom bap de antiguos inéditos y de temas de su maqueta con Emelvi, Equilibrio, a los nuevos aires que trae su colaboración con Skyhook.

De las colaboraciones cabe destacar la confirmación de ese esperado tema entre N-Wise y Fresco, que deseamos vea la luz dentro de poco. No faltaron las dos entregas de la saga Oceánica entre Elio y Supa o las imprescindibles duplas entre Elio y Dano capaces de reflejar el trabajo en conjunto llevado a cabo a lo largo de tantos años.

Cómo explicar que ese chico de detrás de ti contaba haber viajado desde Suiza para oír a Supa en directo

Esto resume desde una perspectiva general lo que fue el bolo, pero creo que deja un poco frío al lector, que si no presenció el acontecimiento podría imaginarse sin dificultad la mayor parte del contenido. Sin embargo, hubo detalles durante la noche que recompensan más aún un directo impecable.

Fotografía de @Stepz97

Cómo reflejar con palabras el orgullo que se intuía en la sonrisa de Marlon mientras NY rapeaba a su lado, o como cantaba a la vez que él en silencio. Cómo explicar que ese chico de detrás de ti contaba haber viajado desde Suiza para oír a Supa en directo. Cómo hablar de la picardía en el gesto de Elio, de su desparpajo, de la chulería personificada, en su bigote, en su pose, en su sonrisa no disimulada. Cómo hacer entender lo que es haber nacido para estar en un escenario nada más ver entrar a Dano. O compartir su sentimiento cuando sus ojos en blanco apuntaban al cielo. Cómo comprender lo que es la pureza del género sin ver las canas de la barba de Iker. O la distancia y lejanía reflejada en su mirada, eh, ¿cómo? Cómo contar la transformación de esta  distancia en calidez cuando saboreando la despedida mientras sonaba El Lehendakari, el propio Iker bajó del escenario y se fundió con un público descontrolado.

Simplemente detalles, detalles sin los que sería imposible entender la sensación con la que abandonamos aún perplejos la sala.

Por Carlos González Cañas (@Carlosgl_14)

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