La Últimisima Función de Sho Hai en Madrid

Hate es el rap

A pesar de una calurosa tarde, la noche fue de cierzo en Madrid. El gran maestro Sho-Hai repetía concierto en la capital para despedir, honrando al erreape, su gira de La Última Función.

Noche de clásicos y reencuentros, respirando hip hop por los cuatro costados acudían los fieles de la que siempre fue la banda: Violadores del Verso. Las canciones de Doble V amenizaban la espera y, dentro, W Cheff y Ossian ofrecían por penúltima vez, su show antes de la entrada del protagonista de la noche.

Gafas de sol rojas para la ocasión, el gran mago Beodo sacaba de la chistera un arsenal de temas que englobaban desde los míticos himnos de Violadores del Verso, pasando por su primer LP en solitario (Doble Vida) para dejar la primera plana a La Última Función.

Después de rendir homenaje a su barrio Delicias, de predicar la palabra mañana a lo largo de sus temas y rendir honores a la banda, el genuino Bolínguez guardaba un as para este regreso a la capital. Sobre la tarima presentaba a su inseparable amigo Xhelazz y a jodeculos Ibarra, que cumplía años subiéndose a la tarima y reuniendo al 50% de Violadores del Verso. Hubo tiempo para los Pequeños Lujos y los Viejos Ciegos.

El cierre lo puso Desnudo. Un tema que no sólo significaba el fin de la fiesta en la Mon, también el último recital de esta gira en la ciudad de las 7 estrellas. Hate siempre fue, es y será el rap. Por ello en cada bolo se reúnen veteranos de Vietnam, las generaciones del 2000 y padres e hijos que han crecido con los valores e ideales que predica a viva voz el maestro de ceremonias SHO HAI. Violadores siempre fue la banda, Bolínguez siempre fue erreape. Amor con hielo.

Imágenes de Iván Guerrero (@ivnguerrero)

Crónica por Adrián Gómez (@Adri_DMC)

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