¿Limitar es censurar? La evolución del Freestyle

¿Limitar es censurar? La evolución del Freestyle

Por Ana Fierro (@AnaFierro23)

Últimamente está a la orden del día el debate sobre si deberíamos definir los límites del humor negro en el freestyle. Definir es limitar. Pero, ¿Limitar  es censurar?

Está claro que el freestyle está evolucionando, lo que no sabemos es hacia donde. Cada vez se están visibilizando más las diferentes modalidades y recursos dentro de este, bien sea el humor negro, la exageración, etc. Ahora, bien es cierto, que también se está normalizando más una cierta estructura predeterminada y sobreexplotada dentro del freestyle. Y con esto me refiero a los tópicos, los insultos recurrentes, el infantilismo… Está claro que esto siempre ha existido, al igual que los prejuicios, piques, egos y demás, pero lo que no considero normal, es que, hoy en día en nuestro país, el rap se limite a eso sin valorar otros factores importantes y que además, el freestyler que no siga este patrón sea el ‘’raro’’, véase, por ejemplo,  Arkano.

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Sé que mucha gente piensa que el freestyle no está creado para dar un mensaje y estoy de acuerdo, no vas a una batalla con la intención de hacer un análisis y una reflexión profunda, simplemente acudes a disfrutar y divertirte, pero eso no justifica los hechos tan preocupantes que se están dando en pleno siglo XXI: En una sala alguien hace burlas sobre la discapacidad, el racismo o la pedofilia y hay un público, de no precisamente pocas personas, que lo jalea y lo aplaude. Esto es una imagen muy desoladora y que cada vez es más frecuente. Da que pensar, además, teniendo en cuenta que cada vez el público es más joven. Los jóvenes somos el futuro. ¿Estamos luchando constantemente en contra de las actitudes machistas, homófobas o racistas, que causan miles de agresiones al año e incluso muertes en nuestro país, pero mientras normalizamos una situación de está gravedad en una sala de eventos? Entiendo que, en teoría, cada artista dirige sus shows (porque es en eso en lo que se está convirtiendo por desgracia esta cultura) a un público determinado(adultos), pero si esto en la práctica, como estamos viendo, no se cumple ¿Por qué mirar para otro lado y no querer ver la importancia del asunto?

Está claro que el humor, queramos o no, a la larga conciencia. Y dentro de este mundo se ha convertido en una manera de transmitir algo a chavales muy jóvenes y fácilmente influenciables que lo absorben por completo.

Y con todo esto no digo que tengamos unas batallas sin insultos para niños pequeños, porque precisamente ésta cultura en su origen no nació así. No estoy en contra de los insultos, lo que no veo lógico es que cada vez se demande más, y a su vez se le corten las alas a los artistas que tienen ingenio, potencial y buenas referencias culturales para hacer cosas distintas, y que por esto mismo se vean infravalorados. Ojalá no perdamos a las verdaderas promesas por culpa de estar alimentando esto.

Si realmente queremos que ésta cultura evolucione, debemos aceptar la diversidad. No sobreexplotar algo que no es ético, ni moral. ¿El público pide sangre? Se la damos. Y si no existe, la creamos. El odio es natural, al igual que la atracción por el morbo. Incluso estos argumentos me recuerdan al ello que nos presenta Freud, el principio de placer, la inexistencia de las barreras que imponen la sociedad… Pero, a pesar de todo, debemos darnos cuenta de que cuando se perjudica a alguien que no eres tú mismo hay que pararse a reflexionar.

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Por otra parte, también considero bastante hipócrita ese ‘’rechazo’’ que le tiene una parte del público a los freestyler que son estudiantes, youtubers o similar. Parece que debemos conservar bajo cualquier concepto la idea purista y antigua de que en el rap solo puede haber ‘’delicuentes’’ y clases bajas. Todo cambia y evoluciona. En la diversidad está la magia, y no es coherente rechazar a lo que se salga de lo establecido como ‘’rapero’’ pero, por supuesto, no poner ningún límite a lo que verdaderamente sí puede causar daño. Yo no defiendo que haya gente que se aproveche de esto como un simple negocio, no quiero a ese tipo de personas en esta cultura, pero si quiero a los que aman lo que hacen, independientemente de si son médicos, youtubers o estudiantes. El rap, y la música en general, necesita gente que le apasione lo que hace, no personas que estén por moda, por ser un producto comercial gracias a su imagen, etc. Y ese es el verdadero enemigo. Los que no aman la cultura y se han apuntado por moda, y que demandan constantemente discusiones creando grupitos de artistas que ya incluso se dedican a ello porque tienen su público (y hay que dejar claro que no solo son responsables uno o dos, sino todos los que aceptan sin protestar y los que lo alimentan), y convierten esto en un patio de colegio, porque habrá un momento en el que esas personas se cambiarán de moda y cogerán otra, pero los que nos refugiamos en la cultura huyendo de la telebasura y manipulación, no tendremos nada. Entonces nos habremos cargado lo que amamos. Y eso es muy triste.

En fin, está claro que los límites solo los pone uno mismo, pero me gustaría que nos paráramos a reflexionar sobre lo que aplaudimos a veces. Hay que tener consciencia. Espero que esto incite a reflexionar y debatir entre los que apoyamos la cultura.

Texto por Ana Fierro (@AnaFierro23)

Imágenes por Iván García (@Ivano94_rap)

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