Toteking, el rapero que ganó a la prosa y al verso

El artista sevillano debuta con su libro ‘Búnker: memorias de encierro, rimas y tiburones blancos’ para demostrar al gran público como los raperos pueden ir más allá de una simple etiqueta

AMAZON HIP HOP

El artista sevillano debuta con su libro ‘Búnker: memorias de encierro, rimas y tiburones blancos’ para demostrar al gran público como los raperos pueden ir más allá de una simple etiqueta

Por Alejandro Blasco Gamero (@JaloBG)

AVISO: En este texto, en principio, no hay intención de spoiler, pero puede que lo haya. No prometemos nada.

Desde que supe del libro, no hace demasiado tiempo, temía. En su día ya leí el texto que escribió para Vila-Matas –que podéis leer en el último capítulo de este libro– y puede parecer estúpido –puede que yo sea el estúpido– pero me pareció flojo. Pensándolo en frio quizá fuese cuestión de prejuicios y exigencias hacia él. Rara vez Tote ha hecho algo que para los amantes del rap pueda ser catalogado como flojo, relajado. Nunca nadie dijo “voy a escuchar a Tote mientras me tomo una tilita”. ¿No? Es imposible que su primer texto, su “único” texto, pudiera ser una obra maestra. Es humano y ante todo un tipo honesto, y eso sí que lo demostraba en ese texto llamado Gansbaai Hooligan’. Un escrito literal de unas vacaciones en Sudáfrica donde se bañó con tiburones, 100% real. Solo un primer paso que dio para luego traernos ‘Búnker: Memorias de encierro, rimas y tiburones blancos’, que es a lo que venimos a hablar.

Presentación del libro en Madrid, en el famosos edificio de Telefónica, frente a la eterna salida en obras del metro Gran Vía. Adri –la Voz del V– y yo subimos en un ascensor con forma triangular rara, nos presentamos como prensa ante la chica que llevaba el aforo diciendo que hubo un problema en las notificaciones de mensaje para el pase –ya que no estábamos acreditados de antes porque, supuestamente, el aforo estaba completo y podía colar–. Cuela. Nos deja pasar y nos sentamos en una esquina tranquilitos mientras hacemos fotos y ponemos la grabadora.

“A la gente que hace trampas se las ve. Al final las mentiras se trincan. Es más fácil ir de cara, es más bonito”, me quedé con esa frase de Tote durante la presentación con Quique Peinado en parte a que fue una de las primeras que escuché en la presentación y en parte a nuestra “estrategia de acreditación” pero por curiosidades de la vida según iba leyendo el libro la frase cogía peso.

¿Cuántos de vosotros habéis ido a Sudáfrica? ¿Cuántos os habéis bañado con tiburones? Mi prejuicio del libro era el que tenía de su texto anterior y este libro hace ver como en muchas ocasiones no valoramos determinados factores por nuestro complejo de fan. Queremos escuchar o leer determinado contenido por el cual somos seguidores de alguien y no vemos más allá. Al igual que un niño pequeño se puede encaprichar de una chuchería, el fan en muchas situaciones se encapricha de una obra bien enmarcada y limitada de lo que cree que es, o debe ser, el artista. Olvida que esta persona ante todo es una mente creativa con una vida particular, muchas veces más mundana de lo que pensamos. No brillan cuando van por la calle y seguramente tengan que hacer cola en la pescadería.

“Mi nombre es Manuel González Rodríguez, nací en Sevilla a finales de los 70. Exactamente el año del estreno de Superman, del original, el bueno, el que no ganó al caballo…”. Si es esto lo que esperas, no lo cojas. No es eso. No es una autobiografía de una estrella del rap. No es una autobiografía al uso. Es un anecdotario que le ha puesto ojitos a un ideario personal y que tras pasar por las sábanas ha dado un libro, uno que claramente está escrito por ToteKing, y que solo podría haber sido escrito por él.

Tote King Carne Picá

Las formas de tratar su vida cotidiana, de pasar del amor al odio, o al revés, en determinadas situaciones personales dejan claro como en esta obra deja atrás ese “en las canciones uno se queda corto” para de forma relajada y según van avanzando las páginas lanzarnos ideas, y lo que puede que sea más importante –y más bonito para un fan– enseñarnos, hasta el punto de empatizar con él, cómo es Tote, lo que le rodea, su forma de pensar y su vida –recomiendo que escucháis a la par su último disco (Lebron), ya que entenderéis quién es David, porque menciona con tanto aprecio ‘Insidious’ o cómo y hasta que punto idolatra a sus padres…–.

Para que os hagáis una idea, el primer capitulo del libro escrito por él, ya que el prólogo es de Enrique Vila-Matas, se titula ‘Odio’ y termina con un contundente “Odio que el imbécil de tu padre siga vivo y el mío no”. Un mensaje claro. Tote empezó este libro estando aún en duelo por la muerte de su padre y su idea del libro no es la de conmovernos sino la de ser real, y duro si lo debe ser. Nada de mensajes de Mr.Wonderful. Si la vida es cruda él la cuenta en crudo. No va a forzar o engañarnos con una felicidad impostada.

A lo largo del libro esa crudeza puede llegar a dar la sensación en algunos saltos de capítulo de que el artista sevillano padece bipolaridad, como es el sentir empatía o el hecho de plantearse que él puede no estar muy lejos de ser un psicokiller para saltar a la alegría que muestra cuando habla de cine con el hijo de uno de sus amigos o cuando jugó con nieve en Ámsterdam una noche de borrachera con su hermano Shotta, pero lejos de eso lo que transmite es una vivencia real, como bien dice “viajar a tus recuerdos es buscar pelea”. Y en esas peleas particulares los estados de animo y la simpatía por algunas personas van cambiando. Él no se va a quitar el “derecho al luto y sus bellezas”, como reclama el filósofo Santiago Alba Rico, porque siendo “pesimista y negativo”, como nos dijo en la entrevista que le hicimos hace un tiempo, aceptando el sufrimiento, nos demuestra como se puede llegar a ser feliz.

Búnker’ puede gustar más o puede gustar menos, eso dependerá del lector, pero lo que deja claro es lo honesto que es ToteKing. Tendemos a pensar que los famosos, por una cuestión de sentimiento fan, suelen ser personas excepcionales y se nos olvida que son personas con sus penas y alegrías, con sus ideas lucidas y no tan lucidas.

“Si un rapero puede escribir un buen libro ese es Tote” es un mantra que hemos escuchado muchas veces. Lo que ha hecho ToteKing con ‘Bunker’ es difícil de explicar. Debemos agradecer que se olvidase de “fantasear con la idea de no escribir más y dejar de ser una sombra de la realidad”, porque este libro lo que si demuestra es su humanidad y que detrás del artista hay una persona. Alguien real. Esa cosa de la que nos gusta tanto discutir en el rap.

P.D.: Si quieres conocer más sobre él o te perdiste la entrevista que le hicimos por su último disco (Lebron)pásate por aquí. ¡Échale un ojo!